APROXIMACIÓN TEÓRICA A LA INTERVENCIÓN PSICOSOCIAL

Alexander Alvis Rizzo
Psicólogo U. de A. Especialista en docencia investigativa universitaria.

Este ensayo nace de la búsqueda, sin encuentro, de una definición, de lo que realizamos constantemente algunos profesionales de las ciencias sociales, que hemos denominado “Intervención Psicosocial”. Esta deficiencia, puede estar sustenta en el hecho notorio, que la Intervención Psicosocial es una nueva forma de denominar las acciones que realizamos los profesionales en ciencias sociales, y que podemos circunscribir a una manera particular de mirar e intervenir las problemáticas psicosociales.

Esta forma particular de configurar la intervención viene dada tanto por el avance en la comprensión de las problemáticas y necesidades de los seres humanos no solo enfocado desde lo asistencial o económico (sino también desde las potencialidades, los derechos y las capacidades) como por la superación de las limitaciones impuestas por la teoría de la Psicología Social. Es decir, la Psicología Social ha venido cuestionándose en su comprensión de los fenómenos psicosociales y cada vez más sus teorías son integradoras de los dos enfoques desde los cuales ha venido trabajando: psicología social psicológica y psicología social sociológica.

Es así como podemos indicar con Mucchielli (1994), citado por Bueno (2005 p. 15), que en primer lugar los fenómenos psicosociológicos que estudia la Psicología Social son por naturaleza una construcción colectiva, de grupos, de personas y que sólo existe por, para y dentro de la colectividad, y al mismo tiempo y en segundo lugar, hay que plantear que los fenómenos humanos que estudia la Psicología Social intervienen todos sobre los pensamientos, razonamientos y conductas del individuo.

En esta doble mediación se establece el fundamento y la base propia de la Psicología Social; este hibrido, permitió el surgimiento de la Orientación Psicosocial, entendido como la superación de la tensión entre lo psicológico y lo sociológico. Generando un movimiento progresivo de convergencia por parte de un sector de la comunidad que se aglutina en el desarrollo de la disciplina desde una Orientación Psicosocial.

Es en este escenario, por ejemplo, en el que Moscovici (1970, 1984) propone como elemento estratégico el concepto de “Interacción Social” como unidad específica de la aproximación Psicosocial. La interacción entendida como la relación entre el individuo y la sociedad, se convierte en el elemento central que supera las limitaciones de lo puramente psicológico y lo sociológico.

Es entonces aquí, donde surge la posibilidad de centrar el objeto de la aproximación psicosocial en los Procesos de Interacción, entendidos estos no como objeto sino como concepto que pone de manifiesto el carácter bidireccional de la relación entre el individuo y la sociedad.

La Interacción en la literatura puede ser entendida como lo que surge del reencuentro de las personas, es un fenómeno emergente en las acciones humanas (Mucchielli 1994); también pude ser entendido como relación de causa-efecto; como tendencia social a la afiliación; y por último, como unidad psicosocial (Pérez 1994, citado por Bueno Pag. 20).

Resumamos, la Psicología Social logra superar las limitaciones teóricas impuestas por sus dos vertientes (psicología social psicológica y psicología social sociológica), con el advenimiento del concepto de “Interacción” como unidad central u objeto de estudio, lo que permitió el surgimiento de la Orientación Psicosocial. Según Bueno (2005 pag. 22) el surgimiento de lo Psicosocial también fue influenciado por tres circunstancias. La primera, dada por la apertura hacia el cambio social, propia de esta orientación, la cual está constantemente estudiando la forma en que los cambios sociales acelerados influyen en la interacción entre el sujeto y su medio social concreto; la segunda, es la demanda efectuada desde un enfoque Psicosocial para aplicar desde su particularidad sobre las manifestaciones sociales que desbordan un análisis solo desde lo psicológico o lo sociológico, por ejemplo algunos estudios sobre género; y tercera, el hecho de que las actuales Intervenciones realizadas conlleva la consolidación de estructuras estables de intervención en las que participan diferentes profesionales como educadores, psicólogos, trabajadores sociales, ingenieros, etc., que aportan desde sus especificidades ya sea en la investigación o la intervención.

Por otro lado, no todo es teoría desde la Psicología Social, este cambio también tuvo su génesis e igualmente influyó en la configuración de una nueva forma de aplicación. Al tener la Psicología Social, al igual que las demás Ciencias Sociales, un propósito general que puede ser concebido como mejorar el bienestar de las personas, la calidad de vida y/o buscar la emancipación del ser humano, su perspectiva aplicada, desde una Orientación Psicosocial, sería la Intervención Psicosocial.

Cuando hacemos referencia a la Intervención, estamos hablando de una actividad dirigida a la solución de un problema práctico que abordamos con la ayuda imprescindible de una estructura conceptual (Blanco y Rodriguez, 2007 pag. 27). Esta perspectiva aplicada conlleva una concepción de la Intervención que la diferencia de otras:

  • No es asistencial, busca promover procesos de intervención social- comunitarios
  • Es una acción mediadora entre los usuarios y la estructura institucional desde la que se interviene.
  • Se necesita de la participación activa y constructiva de parte de los usuarios.
  • Es contextuada, es decir se valoran los elementos presentes en la interacción.
  • Está enmarcada en el ámbito de los derechos humanos y sociales de los ciudadanos.
  • Busca la participación, el empoderamiento y la toma de decisiones de los usuarios.
  • Se despliega desde una perspectiva de desarrollo de capacidades y potencialidades de los seres humanos, en la cual el cambio es posible.

Según Montenegro (2001, pag. 64, 65) existen dos vertientes de la Intervención. Una Intervención denominada Participativa y otra denominada Dirigida. La primera, destaca que es desde la pedagogía y el trabajo conjunto que se atacan las necesidades concretas y se busca la emancipación de las personas del conjunto de relaciones de dominación a las que están expuestas en la sociedad. Es la unión entre el Interventor y los Intervenidos la puede promover un cambio social planificado.

En la segunda, es el interventor, experto el que diseña un plan o estrategia para tratar de intervenir un problema específico a partir de una demanda social, en el cual el cambio es posible, pero solo si es planificado a partir de las personas que tienen el conocimiento adecuado de la sociedad, es decir, los interventores o intelectuales quienes moldean el cambio.

La Intervención Psicosocial, privilegia su accionar en la vertiente denominada Participativa, sin desconocer la denominada Dirigida, ya que, dada la naturaleza de algunas problemáticas o necesidades psicosociales, se hace necesario la intervención Dirigida. Por ejemplo, las problemáticas que atienden las entidades de servicios sociales y las de cooperación internacional.

Resumiendo, podemos decir que la Intervención Psicosocial es una actividad dirigida a la solución de problemáticas sociales, que privilegia la participación de los intervenidos con los interventores en la construcción de cambio social y emancipación.

Por último, trataré de integrar los elementos que se ha expuesto en esta aproximación para articular una definición de la Intervención Psicosocial

  • La Intervención Psicosocial es un proceso integral y permanente dirigido a incrementar la capacidad de desarrollo del ser humanos, la familia y la comunidad.
  • La intervención psicosocial está basada en la bidireccionalidad entre lo psicológico y lo social.
  • En la Intervención Psicosocial se contempla la interdependencia de lo individual con lo grupal y lo comunitario.
  • En la Intervención Psicosocial se entretejen aspectos multidisciplinarios provenientes de lo cultural, lo social y lo económico.
  • La intervención Psicosocial permite que los sujetos pueden ejercer control y poder sobre su ambiente individual y social para afrontar y solucionar problemáticas y lograr cambios en el entorno social.

Para que todo lo anterior se logre es necesaria la presencia de una ayuda psicosocial profesional y técnica que tenga como objetivo la potenciación de los recursos tanto personales como comunitarios; la formación y la educación incrementando las posibilidades laborales y la Prestación de Servicios acercando a la población a diferentes programas a los cuales tiene derecho.

Finalmente, esta aproximación puede ser el inicio de una reflexión en relación a un concepto todavía nuevo y en permanente re-configuración como lo es la Intervención Psicosocial dado la naturaleza de su nicho contextual (lo social y cultural) y dada la naturaleza de su nicho teórico (la Interacción Social).

BIBLIOGRAFIA

Blanco, A. Valera, S. (2007). Los Fundamentos de la Intervención Psicosocial. En: Blanco, A. Rodríguez, J. Intervención Psicosocial. Madrid. Ed. Pearson.

Bueno, J. (2005). El Proceso de Ayuda en la Intervención Psicosocial. Madrid. Ed. Popular.

Mucchielli, A (1994). La Psicología Social. París. Ed. Hachette.

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