La ansiedad social

El trastorno de ansiedad social se caracteriza por un miedo y ansiedad intensos ante situaciones sociales o funcionales, que las personas afectadas evitan o enfrentan con una ansiedad sustancial. Este trastorno se diagnostica basándose en criterios clínicos específicos y su tratamiento puede incluir terapia cognitivo-conductual, terapia de exposición y, en algunos casos, farmacoterapia.

Las personas con trastorno de ansiedad social temen sentirse desconcertadas o humilladas si no cumplen con las expectativas sociales o si son objeto de escrutinio en sus interacciones. Se preocupan de que su ansiedad sea evidente a través de signos como sudoración, sonrojo, temblores (incluyendo una voz temblorosa), o incluso náuseas. Esta ansiedad es típicamente ausente cuando realizan las mismas actividades en soledad.

La ansiedad social es común en situaciones como hablar en público, actuar en una obra de teatro o tocar un instrumento musical. Otras situaciones incluyen comer en compañía, conocer personas nuevas, mantener una conversación, firmar documentos en presencia de testigos o utilizar baños públicos. Un tipo más generalizado de ansiedad social provoca ansiedad en una amplia variedad de contextos sociales.

El trastorno de ansiedad social se define como un «temor o ansiedad intensos en una o más situaciones sociales en las que el individuo está expuesto al posible escrutinio por parte de otras personas» (American Psychiatric Association, 2013). Este trastorno puede llevar a la evitación de determinadas situaciones sociales o incluso a una incapacidad casi total para enfrentarlas.

A pesar de que la entrevista clínica es el método de evaluación preferido, como la «Entrevista Clínica Estructurada para los Trastornos del Eje I del DSM-IV» (SCID-I; First, Spitzer, Gibbon & Williams, 1999), su uso es limitado en muchos países latinoamericanos debido a los altos costos y la necesidad de entrenamiento especializado. Por ello, se utilizan habitualmente medidas de autoinforme, como cuestionarios, inventarios y escalas, entre las que destacan:

  • Inventario de Ansiedad y Fobia Social (SPAI; Turner, Beidel, Dancu & Stanley, 1989)
  • Escala de Ansiedad Social de Liebowitz (LSAS-SR; Liebowitz, 1987)
  • Inventario de Fobia Social (SPIN; Connor et al., 2000)
  • Escala de Fobia Social (SPS; Mattick y Clarke, 1998)
  • Escala de Ansiedad en la Interacción Social (SIAS; Mattick y Clarke, 1998)

Los hombres son más propensos que las mujeres a desarrollar un trastorno de personalidad por evitación, que puede ser visto como una forma de trastorno de ansiedad suficientemente grave y persistente como para afectar la personalidad.

El tratamiento del trastorno de ansiedad social generalmente incluye terapia cognitivo-conductual, que ayuda a los pacientes a cambiar patrones de pensamiento y comportamiento negativos. La terapia de exposición, donde los pacientes enfrentan gradualmente las situaciones que les causan ansiedad, también es efectiva. En algunos casos, se puede recurrir a la farmacoterapia para aliviar los síntomas.

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