El libro «100 preguntas sobre sexualidad adolescente», una iniciativa de la Municipalidad de Santiago, Chile, a través de su programa Santiago Sano, tiene como propósito principal ser una guía confiable y accesible para jóvenes. Su objetivo es disipar mitos y tabúes que a menudo obstaculizan una comprensión saludable de la sexualidad, y al mismo tiempo, promover el conocimiento y el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de la juventud. Lo que hace a este proyecto particularmente valioso es su enfoque participativo: el contenido fue cocreado por un Comité Editorial Adolescente. Este grupo de estudiantes no solo ayudó a seleccionar las preguntas que más inquietan a sus pares, sino que también contribuyó activamente en la edición y el diseño del libro, asegurando que el lenguaje y la estructura resonaran de manera genuina con su público objetivo.
La estructura del libro es intencionalmente práctica y abarca una amplia gama de temas, organizados en secciones para facilitar la consulta. Las preguntas, todas provenientes de inquietudes reales de adolescentes, cubren desde el Autoconocimiento (como la masturbación, el orgasmo y los cambios corporales), hasta la Diversidad, ofreciendo un espacio para entender la identidad de género y la orientación sexual. También aborda la Afectividad, analizando temas cruciales como las relaciones sanas, el consentimiento y el acoso, y explora la Salud y la vida sexual, discutiendo el uso de métodos de prevención y desmintiendo conceptos erróneos sobre la pornografía. Además, se dedica una sección detallada a la Anticoncepción y el embarazo, proporcionando información sobre diferentes métodos y la pastilla del día después, y otra a las ITS y riesgos, explicando cómo prevenir y detectar infecciones de transmisión sexual.
Como un componente fundamental para empoderar a los adolescentes, el libro también incorpora la Carta de Derechos Sexuales y Reproductivos, que incluye los 16 derechos reconocidos por la Asociación Mundial de la Salud Sexual. Este apartado es crucial, ya que sitúa la sexualidad dentro de un marco de derechos humanos, enfatizando que cada persona tiene derecho a la información, a la autonomía sobre su cuerpo y a recibir una educación sexual integral. La inclusión de esta carta no solo brinda a los jóvenes las herramientas para cuidar su salud, sino que también los capacita para exigir el respeto a su bienestar físico y emocional, fomentando una sexualidad informada, segura y libre. CLICK EN LA PORTADA PARA DESCARGAR

