Este documento presenta la «Guía de Competencias Interprofesionales en Parentalidad Positiva», un recurso diseñado para fortalecer y sistematizar las buenas prácticas en la atención a la infancia, la adolescencia y las familias. Su finalidad es promover un enfoque integrado y de calidad en los servicios socioeducativos y de protección, mediante el desarrollo de competencias que permitan una intervención más eficaz y centrada en el bienestar familiar.
La parentalidad positiva se define en la guía como un modelo de crianza no violento, orientado al cuidado, al desarrollo de capacidades en los niños y adolescentes, y al reconocimiento y acompañamiento afectivo, siempre desde el principio del interés superior del menor. En este marco, se subraya la importancia de proporcionar a las familias apoyos psicoeducativos y comunitarios que les permitan ejercer su rol parental con mayor confianza y recursos. La guía justifica su creación en la necesidad de establecer estándares claros de formación y actuación profesional, identificar brechas formativas, fomentar un lenguaje ético común entre los distintos profesionales implicados, colocar a las familias en el centro del sistema de servicios y contribuir al desarrollo del capital humano de la sociedad.
El proceso de elaboración de la guía fue riguroso y participativo, estructurado en varias fases. Inició con una revisión exhaustiva de modelos de competencias interprofesionales existentes, seguida de un análisis cualitativo realizado por equipos de colaboradores. Posteriormente, se aplicó el método Delphi con profesionales de diferentes disciplinas para valorar y priorizar las competencias clave, y finalizó con mesas de trabajo que contaron con la participación de expertos y la consulta a diversos Colegios Profesionales. Este proceso garantizó una base sólida y consensuada para la definición de las competencias.

Las competencias interprofesionales se entienden como un conjunto integrado de conocimientos, habilidades y actitudes/valores que posibilitan la colaboración efectiva entre profesionales de distintas disciplinas, en alianza activa con las familias y las comunidades. Se destaca la necesidad de superar enfoques fragmentados, como los modelos unidisciplinares o multidisciplinares, y avanzar hacia dinámicas interdisciplinares y transdisciplinares que fomenten la cohesión, el respeto mutuo y la acción conjunta. En este sentido, las prácticas en el espacio interprofesional deben estar centradas en la familia, incorporar una perspectiva de género, promover relaciones de apoyo fortalecedoras, favorecer la colaboración entre profesionales y basarse en evidencia científica, además de incluir espacios regulares de reflexión y supervisión profesional.
Finalmente, la guía ofrece una serie de aplicaciones prácticas que permiten su integración en diversos contextos profesionales y educativos. Entre ellas se encuentra la revisión y orientación de los planes de estudio en títulos universitarios de grado y posgrado, la organización de formaciones interprofesionales en Colegios Profesionales, servicios sociales y entidades del tercer sector, el apoyo al desarrollo del Plan de Mejora para el Reconocimiento en Parentalidad Positiva, y la mejora en la selección, asesoramiento y supervisión de profesionales. El objetivo último de esta guía es contribuir a una formación interprofesional de calidad, garantizando así una atención más eficaz, coordinada y humanizada a la infancia, la adolescencia y las familias en todo el territorio nacional.
