La psicoterapia de pareja constituye una modalidad terapéutica que tiene como finalidad asistir a las parejas en la identificación y resolución de conflictos, así como en la mejora de la comunicación y el fortalecimiento del vínculo afectivo. A medida que las relaciones interpersonales se han vuelto más complejas, la terapia de pareja ha evolucionado incorporando diversos enfoques teóricos y prácticos que abordan las múltiples dimensiones de la vida en pareja. En esta monografía se presentan los objetivos de la psicoterapia de pareja, los modelos teóricos más representativos, las técnicas comúnmente utilizadas, las indicaciones clínicas, y la evidencia empírica sobre su eficacia.
La psicoterapia de pareja consiste en un proceso psicoterapéutico que se lleva a cabo generalmente con ambos miembros de la pareja, aunque puede incluir sesiones individuales cuando sea clínicamente necesario. Su propósito es abordar problemáticas específicas dentro de la relación, tales como dificultades de comunicación, resolución de conflictos, disfunciones sexuales, infidelidades, distanciamiento emocional, entre otros. Los objetivos centrales incluyen mejorar la comunicación, fortalecer la empatía y la conexión emocional, promover el entendimiento mutuo y fomentar acuerdos funcionales para una convivencia satisfactoria (Epstein & Baucom, 2002).
Modelos
Diversas corrientes psicológicas han aportado modelos específicos para el trabajo terapéutico con parejas. Entre los más destacados se encuentran los siguientes:
Terapia cognitivo-conductual (TCC)
Este enfoque se centra en la identificación y modificación de pensamientos y conductas disfuncionales que deterioran la relación. A través de técnicas como la reestructuración cognitiva y el entrenamiento en habilidades sociales, se busca mejorar la forma en que la pareja percibe e interactúa con su entorno relacional (Labrador, 2016).
Terapia sistémica
La terapia sistémica considera a la pareja como un sistema interdependiente, en el cual los problemas no se abordan de manera individual, sino como el resultado de patrones relacionales repetitivos. Se trabaja en la identificación de ciclos disfuncionales de interacción, promoviendo cambios que beneficien al sistema como un todo (Féres-Carneiro & Diniz Neto, 2008).
Terapia psicoanalítica de pareja
Desde una perspectiva psicodinámica, se exploran los procesos inconscientes que cada miembro aporta a la relación, incluyendo las proyecciones, los conflictos no resueltos de la infancia y los mecanismos de defensa. Este enfoque busca comprender cómo las historias personales influyen en las dinámicas actuales de la pareja (Jiménez-Torres & Maldonado-Peña, 2020).
Terapia centrada en las emociones (EFT)
Desarrollada por Sue Johnson, esta modalidad se enfoca en el reconocimiento y transformación de las emociones primarias que generan conflictos. A través del fortalecimiento del apego emocional y la validación afectiva, se busca restaurar el vínculo seguro entre los miembros de la pareja (Bodenmann & Shantinath, 2004).
Técnicas y herramienta
Independientemente del modelo teórico, existen técnicas ampliamente utilizadas en la práctica clínica de la psicoterapia de pareja:
- Entrenamiento en comunicación: enseñanza de habilidades como la escucha activa, la expresión emocional adecuada y la asertividad.
- Resolución de conflictos: estrategias para negociar desacuerdos sin recurrir a la escalada emocional o la agresión.
- Reestructuración cognitiva: identificación y modificación de pensamientos distorsionados o creencias negativas sobre la pareja.
- Ejercicios de vinculación emocional: actividades diseñadas para aumentar la intimidad y fortalecer el apego, tales como ejercicios de gratitud, rememoración de momentos significativos o tareas colaborativas (PositivePsychology.com).
La psicoterapia de pareja está indicada cuando ambos miembros manifiestan la intención de mejorar la relación, pese a enfrentar conflictos frecuentes, distanciamiento emocional o problemas específicos. No obstante, existen contraindicaciones relativas: en casos de violencia activa, manipulación severa o ausencia de compromiso terapéutico por parte de uno de los miembros, puede ser necesario considerar alternativas terapéuticas individuales antes de iniciar el proceso conjunto (ResearchGate; ipp-bochum.de).
La literatura científica ha documentado consistentemente la eficacia de la terapia de pareja para aumentar la satisfacción relacional, reducir los niveles de conflicto y promover relaciones más saludables. Asimismo, se han observado beneficios a nivel individual, tales como una mejora del bienestar emocional y una disminución de síntomas de ansiedad o depresión. La elección del modelo terapéutico debe basarse tanto en las características del conflicto como en la formación y experiencia del terapeuta (Epstein & Baucom, 2002; Jiménez-Torres & Maldonado-Peña, 2020).
La psicoterapia de pareja ofrece un espacio terapéutico estructurado donde los miembros de una relación pueden explorar sus dificultades, construir herramientas para resolver conflictos y fortalecer su vínculo emocional. Los diversos enfoques disponibles permiten una intervención flexible y adaptada a las necesidades particulares de cada pareja. Como proceso relacional, exige compromiso, apertura y participación activa de ambas partes, así como la guía profesional de un terapeuta calificado.
Referencias
- Epstein, N. B., & Baucom, D. H. (2002). Treatment Plans and Interventions in Couple Therapy. The Guilford Press.
- Labrador, F. J. (2016). Intervención psicológica en terapia de pareja. Desclée de Brouwer.
- Féres-Carneiro, T., & Diniz Neto, O. (2008). Psicoterapia de casal: modelos e perspectivas. Aletheia, 27(1), 173-187.
- Jiménez-Torres, A., & Maldonado-Peña, M. (2020). Terapia de Pareja Centrada en las Emociones. Revista Griot, 13(1).
- Bodenmann, G., & Shantinath, S. D. (2004). 10 Principles for Doing Effective Couples Therapy.
- PositivePsychology.com
- ResearchGate
- ipp-bochum.de
- Redalyc
- Dialnet
